GUÍA DE CUIDADO
Las joyas están hechas para llevarse, pero también para cuidarse.
Cada pieza está diseñada para formar parte de tus gestos cotidianos, para llevarla cerca y convivir con ella a lo largo del tiempo. Con el cuidado adecuado, tus joyas pueden conservar su belleza durante más tiempo, manteniendo su forma, brillo y significado en diferentes momentos.
Para conservar tus piezas, evita usarlas al practicar deporte, al lavarte las manos o al bañarte. También te recomendamos mantener tus joyas alejadas de perfumes, cremas, cosméticos y otros productos que puedan alterar su aspecto. Deja secar estos productos antes de ponerte tus piezas.
PIEZAS DE PLATA
Las piezas de plata pueden oxidarse naturalmente con el tiempo, cambiando ligeramente su color y apariencia. Esto es parte de la vida natural del material. Para ayudar a protegerlas, guarda cada pieza en su embalaje original, lejos del aire, la humedad y el contacto directo con otras joyas.
Cuando sea necesario, las piezas de plata se pueden limpiar suavemente con un producto de limpieza de plata adecuado, o con un cepillo suave, jabón suave o pasta de dientes.
PIEZAS BAÑADAS EN ORO
Las piezas de plata bañadas en oro pueden perder gradualmente su tono dorado con el uso. Este es un proceso natural y parte de la forma en que cada pieza vive contigo. Si tu pieza necesita ser bañada de nuevo, por favor contáctanos en geral@raquelpocojewellery.com con el nombre o imagen de la pieza, para que podamos proporcionarte un presupuesto.
PIEZAS DE ORO
Las piezas de oro son más resistentes, pero también se benefician de un cuidado delicado. Para ayudar a preservar su brillo natural, evita el contacto con productos químicos, perfumes, cosméticos y humedad, y guárdalas separadas de otras piezas para evitar arañazos.
Cuando sea necesario, las piezas de oro se pueden limpiar suavemente con un producto de limpieza adecuado, o con un cepillo suave, jabón suave o pasta de dientes.
Si tiene alguna pregunta, contáctenos en hello@raquelpocojewellery.com.